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¿Cómo elegir la computadora o tableta ideal para ti?

¿Cómo elegir la computadora o tableta ideal para ti?

“Dime con quién andas y te diré quién eres”, reza el dicho, y sin temor se podría aplicar a las computadoras: dime qué usas y te diré quién eres. El refrán también se aplica a la inversa: dime cómo eres y qué sueles hacer y tendré la PC idónea para ti.

¿Versátil y ligera, para llevar por ahí a pasear? ¿Casera y fuerte para grandes faenas? ¿Multiusos resistente a largas jornadas a la intemperie? La buena noticia es que tenemos una inmensa variedad de modelos de desktops, laptops y tablet para elegir y no hay gustos o estilos que no puedan ser cubiertos. Lo importante es definirse y optar por aquella que se acopla mejor al estilo de cada cual, tal como se hace al elegir secretaria o socios.
Laptop

1. ¿NÓMADE O SEDENTARIO? 
Sería muy simplista pensar que para tomar una decisión se debe considerar si la vamos a usar únicamente en el escritorio o si vamos a necesitar moverla de un lado a otro. Sí, el trabajo sedentario por excelencia requiere una PC de escritorio, pero cuando hablamos de movernos a la calle existen muchos matices: notebook, tablet, netbook o convertibles. ¿Cómo sé cuál de esos equipos es para mí?











Lo primordial es medir qué tan nómades somos: si solo vamos a pasar de la sala de reuniones propia a otra de los proveedores cada cierto tiempo, entonces no hay problema en tener una laptop modelo tradicional, cuyos principales atributos sean la potencia para trabajar y no su ligereza.

En la medida en que el día a día implique más movimiento y las salas de espera del aeropuerto sean una constante para elaborar presentaciones y Excel, entonces lo que hay que buscar es el equipo más ligero –ultrabook la llaman– con el máximo de potencia. Si lo suyo es ir en auto chequeando puntos de venta o debe dar vueltas por los pasillos con algo más grande que un celular, entonces la tableta es la solución perfecta. La ecuación no es muy complicada: a más movimiento, menos peso.

2. ¿SUPERLISTA O CUMPLIDORA?
Uno siempre quiere lo mejor que su presupuesto pueda pagar y casi a ciegas responderá que prefiere una máquina con procesador Core i7 porque eso dicen que es lo más potente que existe, pero puede ser un exceso si solo vamos a revisar correos y ver películas. Aquí la ecuación clave es: mientras más complicado el trabajo, más potente, más veloz y más memoria.

Un ingeniero que revisará gráficas complicadas requiere lo más potente del mercado. Un editor de videos también. Pero un ejecutivo de ventas puede sobrevivir tranquilo con una máquina tan sencilla como la netbook o una laptop de gama baja.

¿Sigue con dudas sobre lo que le conviene? Entonces puede seguir el simpático y sencillo truco que el experto Ariel Torres, desde el diario “La Nación”, nos ofrece: si usted responde 250 correos o más a la semana pero solo escribe un promedio de 200 caracteres por mensaje, entonces no se complique: compre una buena tablet.

Si a veces necesita escribir un poco más y llenar tablitas, entonces apueste por los 2 en 1 (tablet con teclado que se convierte en laptop). Y si elaborar documentos de 50 mil caracteres y gráficas complicadas es lo suyo, entonces apueste por una laptop de alto calibre.




3. ¿RÁPIDA O A RITMO DE VALS? 
Cuando Intel nos dice que las laptops actuales se encienden ocho veces más rápido que cuatro años atrás y se reactivan de un estado de hibernación en solo dos segundos –y no medio minuto–, no miente. Año a año, cada modelo llega más veloz porque las nuevas generaciones de usuarios ya tienen en el teléfono una forma instantánea de acceso a lo que deseen y, obvio, buscan esa misma velocidad en los demás dispositivos electrónicos.

¿Cómo saber si el equipo va a responder a nuestro ritmo? El punto es medir cuántas cosas te permite hacer al mismo tiempo. De entrada, se puede consultar en qué año fue lanzado cada modelo e ir descartando los saldos de campañas antiguas. Luego, la pregunta básica es: cuántas ventanas o programas puedo trabajar en simultáneo y ver si coincide con tus hábitos. Hay quienes, al mismo tiempo, chatean con tres personas en tres plataformas distintas, navegan en una veintena de webs y editan un par de archivos a los que acceden en forma remota desde Berlín. Si eso es lo suyo, vaya por la configuración más veloz. Si no es así y apenas abre cuatro cosas a la vez, no se angustie, la gama media es más que suficiente.

ESCOGIENDO UN BUEN RENDIMIENTO
Ya sea una PC de escritorio o portátil, uno siempre quiere una máquina potente. Las pantallas azules, ventanas colapsadas que no obedecen ningún clic o relojes de arena son una pesadilla que queremos evitar. ¿Cómo lograrlo? A continuación, tres detalles que vale la pena recordar al momento de comprar.

► Investigue. No se asuste, no hace falta aprender qué significa memoria RAM o memorizar marcas de tarjetas gráficas. Puede entrar a Google y poner: “blogs tecnología lanzamientos”. Así podrá tener una idea rápida de qué modelos se han lanzado recién y qué evaluación les dan los expertos.

► Pruebe. Antes las computadoras se miraban en la tienda como si se tratara de una TV porque estaban bloqueadas. Hoy no. Las marcas saben que la experiencia es vital, así que baje videos, abra mil ventanas y vea si rinde o no.

Pregunte. El cliente no tiene la obligación de ser máster en electrónica, al contrario, es su derecho ser informado, así que pregunte cuánto dura la batería, cuántas películas podría almacenar y si se le pueden instalar todos los programas que usted usa en laPC.

DATOS
► Unos 1’186.960 de equipos se importaron en el primer semestre. Y 750 mil fueron tablet.

►  Más de 2,79 millones de hogares poseen una computadora, es decir el 34,8% del total a escala nacional. La cifra es bastante cercana al nivel de penetración de Internet que, según Osiptel, llega al 39,5% de los hogares.

► Unos US$3.680 millones en ventas de hardware se registraron el año pasado, según Dominio Consultores. Solo la división de móviles representó alrededor de la mitad del total (US$1.803 mlls.).

► Las laptops están “a dieta” desde que surgió la tablet. Ya pesan la mitad de lo que pesaban en el 2012. La media bordea el kilogramo.

Fuente: El Comercio

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